En el marco de su primera gira apostólica por Sudamérica, el papa León XIV brindó un discurso formal en Montevideo, Uruguay, en el que hizo un firme llamado a fortalecer las instituciones democráticas, garantizar la dignidad de todas las personas y promover la justicia social y el acceso equitativo a la salud.
El papa León XIV defendió la democracia, la vida y la dignidad humana durante su discurso en Uruguay
El papa León XIV arribó a Uruguay y fue recibido por el presidente Yamandú Orsi. En su discurso, destacó los 40 años de democracia uruguaya y defendió la vida.
El papa León XIV defendió la democracia, la vida y la dignidad humana durante su discurso en Uruguay.
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El discurso de León XIV en Uruguay
En su alocución, el Pontífice destacó el recorrido institucional de Uruguay —tras cumplir 40 años de democracia ininterrumpida— y subrayó la importancia de resguardar la participación de la sociedad en los asuntos públicos: “La autoridad pública encuentra su razón de ser en el servicio al bien común y está llamada a ejercerse dentro del orden jurídico, respetando la libertad y la responsabilidad de los ciudadanos”.
Para reforzar la centralidad de la soberanía popular, León XIV evocó la histórica frase pronunciada por el prócer José Gervasio Artigas en 1813: “Mi autoridad emana de vosotros y ella cesa por vuestra presencia soberana” .
Más adelante, el Papa puso foco en el compromiso de la sociedad y la familia en el acompañamiento del inicio de la vida: “Acoger una nueva vida requiere que el padre se comprometa junto a la madre, que la familia preste su apoyo y que existan unas condiciones sociales que permitan a ambos criar y cuidar a sus hijos. La protección de quien va a nacer y el apoyo de quienes lo acogen son inseparables”, manifestó.
Al abordar la problemática del suicidio y el cuidado de la salud mental, insistió en fortalecer las redes de contención y contuvo uno de los pasajes más profundos de su discurso: “Ante la dolorosa realidad del suicidio, la atención sanitaria, los vínculos familiares y la cercanía de la comunidad resultan inseparables. Nadie debería llegar a sentirse extraño entre los suyos ni pensar que su ausencia importa menos que su presencia”.
León XIV sostuvo que la valía personal es inalienable y no depende del rendimiento o la situación física ni económica de la persona: “Tampoco hoy puede medirse el valor de una persona por lo que produce, por su trabajo o por su capacidad de valerse por sí misma” , remarcó, recordando que “la dignidad fundamental de cada persona no se adquiere, no debe ganarse ni necesita ser demostrada”.
Asimismo,ratificó que la enfermedad,la pobreza o la discapacidad no quitan derechos: “Quien atraviesa cualquiera de estas situaciones no deja por ello de ser miembro pleno de la sociedad ni pierde nada del valor de su vida”.
En materia de salud pública, hizo un llamado directo a los estados: “Procurar que la atención sanitaria esté al alcance de cada persona, independientemente de sus recursos, es una responsabilidad que interpela a toda la sociedad”.
Por último, se refirió al desarrollo de las nuevas tecnologías y la inteligencia artificial, instantáneo a que el avance no deje de lado el factor humano: “El desarrollo de estas tecnologías debe ampliar las capacidades humanas, facilitar tareas y crear nuevas posibilidades”, sostuvo, advirtiendo que los cambios técnicos no deben realizarse a costa de la dignidad laboral y recordando que “son las personas concretas las que cuentan, cada una de ellas y sus familias” .
El Papa concluyó su mensaje deseando que su estadía le permita “fortalecer cuanto nos une y renovar la confianza con la que se afrontan las dificultades y se prepara lo que está por venir” , antes de brindar su bendición formal.

















